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La importancia de tener cuidado en las citas por Internet
Internet se ha convertido en un lugar muy atrayente para encontrar gente adulta interesante, programar encuentros amorosos, y buscar una pareja. Consecuentemente, muchas personas han comenzado a tejer lazos online con gente que no han conocido personalmente y de la que poco conocen.
Con tanta gente que se comunica vía Internet y decide ser un personaje virtual hasta la fecha de la cita, es importante estar segura y ser inteligente. El sentido común puede ser una buena manera de mantenerle segura.
Aquí le presentamos algunos consejos para que pueda relacionarse por Internet con seguridad:
Sepa con quién trata
Comience en primer lugar comunicándose solo por e-mail o chateando. Trate de notar los comportamientos contradictorios o las inconsistencias. Si alguien es evasivo, esto es un mal indicador.
“Escuche” las contestaciones que efectúa a sus preguntas. Tenga cuidado con alguien que parece ser demasiado bueno en todo lo que es o hace, como para ser verdad. La persona del otro extremo puede no ser quién dice ser.
Confíe en sus instintos. Si cualquier cosa la pone incómoda, trate de terminar todo tipo de contacto, por su propia seguridad y protección.
Descubra toda la información que pueda.
Aprenda a hacer muchas preguntas. Descubra dónde nació, dónde trabaja, y cómo está conectado con su comunidad. Éstas son pistas para descubrir quién es esta persona, realmente.
Tenga sospechas de cualquier persona que este poco dispuesta a revelar alguna información que la identifique personalmente. Esté atenta a cualquier discrepancia en sus historias.
Si la persona está poco dispuesta a contestar a sus preguntas, éste es otro indicador de peligro. Continúe con mucha precaución.
La honradez es el clave del éxito.
Represéntese exactamente. La exageración o el engaño online es muy fácil. Las áreas para ser más cautelosa son aquellas relacionadas con el estado civil y el aspecto físico. Comience con el pedido de una foto y envíele una suya, bien reciente.
Si alguien está poco dispuesto a enviar una foto reciente, ésta es otra señal de alerta. Si continuamente le da una excusa para no enviarla, es porque esa persona tiene algo que ocultar (o tal vez no sepa como enviarla, pero usted puede enseñarle online).
Después de que usted haya intercambiado las fotos, continúe completando las cosas que no le cierran, de modo que no le queden dudas sobre la otra persona. Pero sea siempre honesta.
Hable por teléfono y continúe aprendiendo más sobre su compañero.
Una llamada telefónica puede revelar mucho sobre la comunicación y las habilidades sociales de una persona. Vale pagar el costo de una llamada, aunque sea de larga distancia, para proteger su seguridad.
Pero que sea él quien le de el número de teléfono, y no le dé el suyo desde el primer momento. La confianza toma tiempo para consolidarse. Solo cuando usted se sienta totalmente cómoda, debe proveer su número de teléfono.
No invente cualquier cosa
Encontrar a alguien online y establecer una fecha de cita en un lapso relativamente corto, puede ser peligroso. Tómese el tiempo necesario para descubrir quién es esta persona realmente.
Si le está ejerciendo presión para reunirse antes de que usted esté lista, esa será otra señal de peligro. Si alguna cosa le resulta extraña al chatear o enviarse mails con esta persona, entonces es hora de finalizar el contacto y de buscar otra relación.
Si usted decide acordar una cita, proceda con suma precaución. Arregle la reunión según sus preferencias. Lo que sigue, es una guía para asegurarse de tener un encuentro seguro:
Antes de la reunión
Antes de que usted salga con alguien desconocido, es importante que consiga tanta información como pueda sobre la persona con la que se encontrará.
1. Pida siempre el nombre completo, dirección, y número de teléfono, antes de acordar salir con alguien que usted nunca ha conocido.
2. Nunca salga con alguien que solo le de un pager o número de teléfono celular o del trabajo. (Hay una alta posibilidad de que posea una esposa en su casa).
3. Cuando alguien le dé su número de teléfono, encuentre una razón “inesperada” para llamarlo. Esto puede ayudarle a descubrir si el está casado o está viviendo con alguien.
4. Pregúntele dónde trabaja, y si usted puede llamarlo al trabajo. Esto podrá darle una mayor seguridad.
Primeras precauciones durante la cita
Tenga cuidado al dirigirse a una reunión con cualquier persona. Fije usted las condiciones para su cita, y no deje que la otra persona las cambie. Recuerde, usted realmente no sabe quien es esa persona hasta que pasa un cierto tiempo con el hombre, en persona.
1. Siempre dígale a alguien de su familia adonde usted va en su cita, y cuándo volverá. También, deje el nombre completo y los números de teléfono de su compañero a esta misma persona. Si la persona quisiera que usted guarde en secreto vuestra cita, tendrá un indicador muy rojo. Protéjase.
2. Siempre encuéntrese en un lugar público, que le sea familiar, en su primera fecha. Permanezca cerca de la gente, en un área concurrida. La reunión en un café pueden ser una manera agradable, y segura, de familiarizarse con alguien.
3. Nunca permita que la lleven a su casa. Viajar en el auto de un extraño no es seguro, como tampoco lo es darle su dirección. Use su propio transporte (auto, remise, radio-taxi), de modo que usted pueda irse si hay cualquier signo de peligro.
4. Preste atención a todo lo que esta persona le ha dicho sobre si misma. Si usted descubre en su cita que él le ha mentido sobre cualquier cosa, este será otro indicador negativo.
5. No lleve a su compañero a su casa después de la primera reunión. Usted no conoce a esta persona. Utilice la misma clase de sentido común y de reglas que utilizaría en cualquier tipo de relación con un desconocido.
Sea inteligente y manténgase segura. Tome el control de sus actos. Sepa con lo que está tratando antes de entregar su corazón, dinero, o su vida. La información es la clave.
En busca del amor
¿Están en busca de amor?
Ahora que estoy pasando estos bellos momentos en compañía de una hermosa mujer, algunos me han preguntado cómo le hice para encontrar el amor.
Al reflexionar en ello, me di cuenta que hay muchas personas que están en busca de afecto ya que a nadie le gusta la soledad solo que, si no tienen bien claro lo que significa el amor, pueden terminar en una situación cargada de angustias y de tristeza.
¿Saben por qué?
Porque las ideas confusas conducen a destinos equivocados.
¿Qué es lo que está pasando?
Sencillo: las ideas erradas que tenemos en la mente sobre el amor nos están guiando por senderos extraviados.
Ahora, si desean saber lo que es el amor verdadero, deberán comenzar por definirlo; lean con cuidado: “El amor es una decisión que busca principalmente el bien de la persona amada”.
Esa decisión se mantiene con la voluntad y no depende de los sentimientos. Los sentimientos no son malos, son parte de las expresiones del cuerpo físico pero no sirven para edificar una relación de amor pura y verdadera.
¿Saben por qué?
Porque los sentimientos son temporarios, ninguno dura para siempre.
Los sentimientos van en el viaje, claro que sí, sólo que su lugar, al igual que cualquier niño inquieto, es en el asiento de atrás. Claro, el libretista, el novelista y el mercader del sexo te van a decir que llegar a la cama es llegar a la expresión máxima del amor.
Sin embargo el amor en cambio nace del alma y se fija más en las virtudes espirituales de la persona (bondad, altruismo, simpatía, humildad etc, etc.).
Cuando hay amor, el deseo se mantiene vivo. Si no hay amor, el deseo muere debido a que el atractivo sexual cesa la locura de los primeros días debido a que el cuerpo balancea el desequilibrio hormonal que provocó el enamoramiento.
Eso del enamoramiento es bien importante. Los enamorados lo expresan así: “Desde que estoy con esa persona, veo todo lindo, si me toca me elevo, pienso en él (ella) día y noche… estoy tan ilusionada(o)…” y dicen bien, están ilusionados pero, ¿qué es una ilusión? Una ilusión es una percepción falsa de la realidad. En otras palabras, el enamoramiento nos pone en un estado como de locura y cuando abrimos los ojos ya es tarde.
Es claro, el sexo no puede mantener a una pareja unida, solo el amor logra ese proyecto y sólo si es verdadero.
¿Quieren amar?
¿Sí?
Bien, pues rompan los límites de su propio egoísmo, dense al que los necesite, ayuden al caído, consuelen al afligido. El amar se basa más en el dar que en el recibir, seamos generosos y ejercitemos el oficio de amar.
Hoy he querido amarlos un poco con estas líneas y les doy las gracias si leyeron hasta aquí, ya que fue su manera de corresponder a mi acto de amor.
Amor en Internet: Te amo, ¿cómo era tu nombre?
Intimidad en Internet
En Internet las personas suelen llegar a la intimidad con mayor velocidad que si se encontraran cara a cara. Con las computadoras de por medio nos sentimos más seguros y podemos decir cosas que tal vez ni nuestros mejores amigos conocen. Llegamos a decir ´te amo´ sin apenas conocer a la otra persona. Para que esto no suceda debemos tener gran fuerza de voluntad y estar atentos a no caer en nuestras propias trampas.
Paso por paso
1. Haga de las sesiones de chat y de su intercambio de correo electrónico algo entretenido, sin pasar a temas serios o confesiones, al menos durante un mes.
2. Utilice las salas de chat donde otras personas participan para aliviar la presión para caer en conversaciones íntimas.
3. Esté atento al momento en que comienza a sentir cierto tipo de atracción por su amigo o amiga de Internet.
4. Mantenga una velocidad prudencial, deje que la relación crezca sola.
5. Sólo luego de que haya pasado un mes, comience a contarle cosas personales.
6. Espere hasta estar seguro. No hable de amor hasta que realmente lo sienta en todo su cuerpo. Debe ser paciente.
7. Tengan en mente (su pareja y usted) los peligros que pueden traer una intimidad prematura, que las personas sólo se conocen realmente luego de que se encuentran y pueden mirarse a los ojos.
8. Si la relación comienza a tomar síntomas de adicción, tómense un descanso. Los dos lo necesitan.
9. Hable de su nuevo romance con sus amigos.
10. Hágale saber de sus problemas y dudas, de sus proyectos y las dificultades para llevarlos a cabo. Haga que su pareja conozca todo sobre usted y de la vida que lo rodea. Esto creará la base de su relación.
11. Programen un encuentro en un lugar público. Averigüen si, al igual que sus intereses comunes y la forma de comunicarse, también la ´química´ funciona.
Consejos
- Si piensa que algo de lo que le va a escribir a su posible pareja es algo que no le diría cara a cara, tampoco lo escriba.
- Utilice su sentido del humor para darle vida a esos momentos incómodos que tantas veces suceden en encuentros de Internet.
- Se debe recordar que todos, y los hombres especialmente, son más abiertos a contar cosas en Internet. Tal vez, en un encuentro en persona, no pueda comportarse de la misma manera y le tome algo más de tiempo.
Advertencias
- La intimidad prematura es uno de los efectos más frecuentes de las relaciones por Internet. Esto hace que las personas hagan cosas que no harían en el resto de sus vidas. Comunicarse a través de una computadora provoca que nos sintamos más seguros y permite soltarnos mucho más. Muchas veces, las consecuencias de esto son viajes de miles de kilómetros para pasar una semana con alguien que ni siquiera conocemos. Ha habidos casos de matrimonios rotos a causa de que alguno de los dos se ´enamoró´ de su pareja de Internet. Esté atento, no caiga en la tentación.
- Debe tomarlo con calma, como lo haría en la vida real. Si a usted no se le ocurriría decir nada acerca del amor durante una primera cita, tampoco lo haga en Internet, y de esa manera todo será para mejor.
- El mundo de Internet no puede ser un reemplazo del mundo real. Si se siente muy atraído por una persona que sólo conoce por Internet, mantenga la calma y, a la hora de hablar de amor, actúe como si no la conociera para nada. Porque es así, hasta no encontrarse en persona con alguien no podrá sabe lo que realmente siente.
- Asegúrese de conocer a la persona. Hablen por teléfono hasta crear un ambiente cómodo para los dos, entonces podrán programar un encuentro. Intente no dejarse llevar por la imagen que dejan ver en Internet, la mayoría de las veces no es una imagen del todo real.
- Al encontrarse personalmente con su amigo de Internet, tenga cuidado si siente que esa persona se le pega. Es decir, si esta persona comienza a llamarla todos los días, insiste en verla aunque usted le dijo que le era imposible, se vuelve obsesiva, es el momento de dar fin a la relación. De otra forma puede volverse algo dañino o incluso peligroso.
- Debe recordar que aún no se conocen en persona. Tenga siempre en cuenta esto y piense en cuáles son las posibilidades de un encuentro. Internet hace que las personas que apenas se conocen a través de salas de chat, ya se digan ´te amo´. Pero deténgase a pensarlo, aunque realmente sea amor, ¿qué posibilidades tienen de, o cuánto desean, estar juntos?
Maneras efectivas de buscar pareja en Internet
Piense en el mañana
Lo primero a entender es que el contacto con gente mediante una computadora es una “semilla” que se siembra con vista a futuro. El “fruto” de ese contacto inicial será un encuentro personal, cara a cara. Por eso es conveniente ser honesto con los demás y con uno mismo, para que las primeras palabras de su cita en el mundo real no sean “Lo siento mucho”.
Crear un “personaje” o pensar que las mentiras y exageraciones pasarán desapercibidas es el error más común. Se suele pensar que el ciberespacio es terreno fértil para creación de alter egos o la autoatribución de virtudes que poco tienen que ver con la realidad.
Crear un perfil
Un buen comienzo es escribir un perfil personal que refleje aspectos reales de la propia vida: intereses, gustos, conductas habituales. De esta manera, aquellos que lo lean no se llevarán una falsa impresión de su persona.
Sea cuidadoso al redactar un perfil o un “aviso” que se publicará en la red. Sea conciso, honesto y vaya siempre al grano. Una buena idea es mostrárselo a un amigo o familiar y buscar su aprobación para esas pocas líneas que tendrán un valor muy importante en el ciberespacio.
El nick
La elección de un “apodo” o “nickname” no es menos importante. Aquí también se deben evitar las exageraciones. Alguien que se apode a sí mismo “SuperGalán”, por ejemplo, no será muy buscado por mujeres que pretendan establecer relaciones duraderas.
Muchas veces el nombre que elegimos para nuestro “ser digital” es un espacio interesante para comenzar a delinear nuestra personalidad y hacer conocer nuestros gustos.
Manos a la obra
Cuando se encuentra una sala de chat o un foro integrado por gente acorde a nuestras expectativas, no está de más observar cómo se manejan antes de participar activamente.
Es cada vez más común, para evitar excesos, que los foros y las salas de chat tengan un “reglamento” al que deben atenerse los participantes. Tampoco está de más repasarlo antes de decidirse a formar parte de una comunidad online.
Al relacionarse con gente en la red, tener en cuenta que ellos también pueden estar usando la información personal y su alias para ocultarse más que para intentar comunicarse.
Si se sospecha algo así, se debe ejercitar una paciencia infinita en las conversaciones, usando las preguntas para desenmascarar a la otra persona y estando atentos a cualquier exageración o errores involuntarios que la hagan salir de su alter ego.
Por nuestra parte, nada mejor que ser uno mismo para tener más posibilidades de relacionarse. Siempre debemos tener en claro quiénes somos y qué nos proponemos, de esa manera será más fácil sobresalir, que se fijen en nosotros en esa maraña de personas que puede llegar a ser Internet.
Por eso es lo más sensato usar lenguaje coloquial en nuestras conversaciones online, y no aventurarnos con ningún comentario que no nos atreveríamos a decirle cara a cara a otra persona.
Si se está buscando una persona con fines serios, la confianza que inspiremos será fundamental.
Quizás la persona con la que estemos chateando también sea una recién llegada al mundo de Internet, y por eso se debe estimular una charla relajada y cordial, para que la otra persona no se sienta intimidada. Una vez logrado esto, el resto cuesta bastante menos de lo que se piensa.
Reforzando el deseo
Tal vez, una buena forma de comenzar a revivir la pasión, no será incitando a la pareja afectada a tener relaciones sexuales, sino por el contrario cuidándola y mimándola, no haciendo nada que ella no quiera, para que lentamente esta persona comience a sentir de nuevo el efecto y la pasión, e incluso trate de esforzarse en tener sexo como una retribución a su pareja.
Considérelo de esta manera: si él o ella estaba muy entusiasmada/o con el sexo antes de su afección, probablemente también lo estén echando de menos ahora, pero el dolor puede más. Por eso, es importante demostrar que se respetan los deseos de la pareja, y que se respetarán también sus tiempos sin forzarla a nada.
Mientras tanto, quizás se podría ir haciendo una pequeña “investigación” sobre como podría re-encenderse en el futuro la pasión sexual, tal vez mediante un masaje genital, las técnicas del punto G, u otros métodos para despertar el deseo sin necesidad de mantener una relación completa, para que cuando la pareja se recupere, se le puedan ofrecer los más maravillosos orgasmos, que retrotraigan a ambos a los mejores años.
Una vida en común es un largo y poderoso tiempo para estar muy implicado sexualmente con alguien, por lo que sólo es necesario ser paciente, pues la pasión sí o sí llegará.
Recuerde, sea paciente. Muestre un poco de compasión y dedíquese a cuidar lo mejor que pueda de su amado/a, siendo el mejor amante. Déle todo el valor que el o ella necesitan en este duro momento, y ellos le darán la bienvenida cuando vuelvan los buenos tiempos.
¿Atracción mental o sexual?
Instinto natural: tocar y gozar
“¿El sentimiento gozoso se encuentra precisamente en la insatisfacción o sea que nuestra voluntad nunca está satisfecha si no tiene enfrente un adversario y una resistencia.”
F. Nietzsche.
Cuando un hombre y una mujer se “encuentran” por primera vez, puede surgir entre ellos un magnetismo especial, una química distinta. Nace la atracción sexual, que va más allá de lo pensado, del condicionamiento social psicológico o cultural. Un instinto puramente animal y natural.
La pregunta es: ¿Quién no sintió, aunque sea por una vez, una atracción instintiva?.
Una sensación extraña y difícil de explicar con palabras. Pero luego de esta experiencia, súbitamente, nace una resistencia mental, que anula ese instinto incontrolable y sin lógica, que no puede registrar una mente racional.
Pero otra vez emerge ese instinto: ¿quién no percibió que su cuerpo se excitaba, ante el simple roce de la piel de un desconocido? ¿Has deseado, alguna vez hacer el amor en un sitio, sin importar lo que ocurre a tu alrededor?
Seguramente estas respuestas son afirmativas, pero los seres humanos gastamos mucha energía en reprimir, resistir y controlar estos impulsos naturales.
El instinto de atracción sexual es una sensación totalmente normal, a la que no hay que temer. El conflicto es no poder respetarlo, porque puede conducir a situaciones dolorosas.
Atracción mental: fascinar y atrapar
Una atracción instintiva hacia otra persona puede bloquear nuestra mente. Pero también existe otra atracción que no es conocida, y quizás, es más poderosa que el instinto sexual, la mental.
Muchas veces, un individuo por motivos inconscientes o no, se siente feo físicamente o piensa que no es atractivo para el otro. Esta persona, entonces, sustituye esta carencia física y desarrolla en forma inconsciente o no, un poder mental particular. Acentúa el control de su mente y aprende a realizar una forma de hipnosis o fascinación atrapando a la persona deseada.
El otro sujeto, sin una razón aparente, comienza a sentir, casi en forma telepática, una atracción mental hacia ese individuo. Como la serpiente que con su mirada paraliza a un pájaro para luego devorarlo. Estas personas pueden lograr que el otro sujeto realice el acto sexual, en forma casi compulsiva.
Esta atracción mental es fatal porque quiebra la voluntad de la persona que ha sido capturada. Y la persona conquistada no siente resistencia, hasta que logre romper este especie de hechizo mental. El principio del verdadero placer existe más allá de lo que se exprese o piense.
Por ello, la teoría del placer o de la atracción instintiva, fue investigada por filósofos y psicólogos, pero solo se conoce cuando se experimenta en forma espontánea y con libertad, sin ninguna especulación mental.
Mujer mayor que el hombre, un tabú que se rompe
Dicen los textos sagrados orientales que la mejor relación es aquella entre una mujer mayor con un hombre joven y una mujer joven con un hombre mayor. Hasta hace poco tiempo, en nuestra cultura era un tabú para una mujer mayor de 40 años establecer un vínculo con un hombre más joven que ella. Las cosas parecen haber cambiado. ¿Qué buscan mutuamente en el otro?
Mujer mayor, hombre menor…
Mujer sola, independiente, activa. Está en sus cuarenta. Disfruta su cuerpo y cada vez que se mira al espejo le gusta lo que ve. Sabe que su feminidad está en su máximo apogeo.
Sobre todo para un hombre más joven. Los prejuicios sociales forman parte del entorno inmediato. Sin embargo, cada vez más mujeres se atreven a darse el permiso de compartir su experiencia vital con un hombre más joven que ella.
¿Un hombre joven ve un reflejo de su madre en estas relaciones?
Creo que no necesariamente. Puede que en algunos casos aislados esto se manifieste, pero por lo general este hombre está buscando una mujer con experiencia, sin complicaciones y con los pies sobre la tierra, que comparta con él su mundo y disfrute los momentos que pasan juntos.
¿Por qué se producen estas relaciones de tanta diferencia de edad entre una mujer madura y un hombre joven?
Las mujeres a partir de los 35 años empiezan a estar en la plenitud de la sexualidad. Una mujer en esta edad se conoce más a sí misma, ya sabe qué cosas le gustan y qué no, tiene una mayor sensibilidad integral de su cuerpo, de sus emociones y tiene más claro qué es lo que desea en la vida.
Por otro lado, los muchachos alrededor de sus veinte y treinta años están en su apogeo sexual. La sexualidad en los hombres y las mujeres es diferente.
En términos fisiológicos, los veinteañeros tienen erecciones más firmes, ya superaron los primeros años de eyaculaciones precoces y empiezan a tener un poco más de control de su genitalidad.
En el aspecto emocional, las mujeres mayores no necesitan de un caballero que las haga felices; ellas se las arreglan.
A los chicos, por su parte, en general les resulta atractivo esta serenidad que estas mujeres experimentan a esta edad.
En muchos casos, las mujeres maduras comparten su plenitud con alguien, pero no necesariamente esperan a otra persona para su realización personal.
Cómo conquistar a una mujer mayor
¿Qué buscan las mujeres mayores en un hombre joven?
En la mayoría de los casos buscan una relación más ligera y fresca. Los hombres adultos vienen con un montón de experiencias, con mochilas al hombro que les pesan, tienen más fobias, muchos no quieren compromisos ni saber nada de relaciones sólidas y serias.
En cambio, los hombres jóvenes no tienen esta carga emocional y hay una mayor libertad para relacionarse. Ellos les dan a ellas plenitud y potencia sexual y ellas les dan a ellos potencia sexual sin ataduras, sin dependencias.
En estas relaciones no siempre hay deberes ni necesidad de promesas. Aunque por supuesto la relación puede tomar un camino de mayor compromiso.
Cuando están juntos disfrutan y cuando no están juntos ella tiene su vida; pues por lo general una mujer a los 40 años tiene construida una seguridad en sí misma que puede compartir.
¿Estas relaciones son perdurables?
Esto dependerá mucho de las expectativas y necesidades de cada uno. Por ejemplo, hay mujeres que a los cuarenta y tantos años no quieren formar una familia porque ya la tienen.
Si el muchacho deseara tener hijos; lo más seguro es que esta pareja no pueda sostenerse. Pero hay mujeres maduras que todavía no han tenido hijos y se encuentran con un hombre joven y ambos tienen la oportunidad de establecer una familia.
La durabilidad en estas parejas va a depender únicamente de si los proyectos de vida son compatibles. Pero también puede ser que ambos simplemente deseen estar juntos, disfrutar el momento presente. Si las cosas se sostienen, bienvenidas. Si no, cada uno sigue su camino.
¿Cuáles son los impedimentos que estas parejas tienen que atravesar socialmente?
Hay una enorme presión social. En general quienes se atreven a mantener este tipo de relaciones son mujeres fuertes.
Cuando la diferencia de edad es dramática, es difícil que se mantenga quizá por las expectativas de vida, pero hay una gran cantidad de estas relaciones en donde ambos están buscando lo mismo y la sociedad y el qué dirán realmente pasan a un segundo plano.
¿Es este mi Príncipe Azul?
El comienzo de una nueva relación es uno de los momentos en que más nos vemos afectados por todas las experiencias previas que tenemos. Los miedos y las inseguridades amenazan con destruir a cada paso la que puede ser la fuente de nuestra felicidad.
No solo debemos estar preparados nosotros, si no que también el momento tiene que ser el ideal y nada debe recordarnos los anteriores fracasos (que a todos nos ocurrieron) que podamos haber tenido. La calma debe reinar en nosotros. Solo en esa situación podemos decir que estamos listos para enfrentar una nueva relación.
Estado de paz
Supongamos que estamos en esta situación en la que sabemos qué queremos, en la que la nueva relación no es sólo un capricho, sino una necesidad. Y que además podemos dedicarle a la relación todo el trabajo que necesita, que estamos en situación de asumir el nivel de compromiso necesario para el éxito de la misma.
Bien, si es así, la pregunta que se nos presenta es cómo saber qué persona es la ideal para nosotros, con quién seremos capaces de crear este nivel de cercanía que conduce al éxito como pareja.
Cómo saber, en definitiva, cuál es la persona ideal.
Compromiso
Al conocer a una persona nueva, que nos agrade y a la que parezcamos agradarle lo suficiente como para plantearnos la posibilidad una relación, lo que debemos preguntarnos es si esta persona parece estar lista o desear el tipo de compromiso que buscamos. Preguntarnos si es la persona ideal, pero también si puede no ser la persona ideal.
Los datos indican que la tasa de divorcios es muy alta, con lo cual podemos pensar que muchas personas se dan cuenta tarde de que la otra mitad de su pareja no era la persona ideal.
Para tratar de evitar esto, debemos tener cuidado en nuestras decisiones, sin apurarnos y considerando todas las preguntas que nos hagamos y las respuestas que nos demos.
Honestidad
Al preguntarnos y contestarnos, y teniendo en cuenta que, después de todo, lo que esta en juego es nuestra felicidad, debemos ser totalmente honestos, tanto con nosotros mismos como con nuestra potencial pareja.
Es importante saber lo que queremos, lo que esperamos de la relación y de la vida en general, saber si nuestras metas y deseos son compatibles.
Debemos, también, ser capaces de discutir todo con la otra parte: sueños, anhelos, esperanzas en la vida, deseo de tener hijos o no, miedos, ideas políticas, arte, religión, estilo de vida, hobbies, finanzas, todo lo que respecta a nuestras vidas, para ver si realmente hay química y confianza, sin lo cual una relación es totalmente imposible.
Muchas relaciones mueren porque estas bases no están establecidas firmemente. La honestidad y la verdad son lo más importante. Las mentiras y los pequeños engaños matan irremediablemente a la pareja.
¿Cómo decidir si es ideal o no?
No hay una formula, esa es la verdad, que nos haga esta decisión más sencilla o personal.
Es cierto que existen tests, libros y pruebas de compatibilidad en revistas que tratan de tocar este tema y ser de ayuda. No es que usar este tipo de ayudas este mal o tenga algún efecto contraproducente. Pero no hay que tomarlas muy en serio, o morir por ellas.
Hay gente que sale una vez con una persona y ya la está obligando a tomar una de estas pruebas. Esto no sirve, ya que, como personas, nuestros estilos son únicos. No hay dos personas iguales, por lo tanto no hay dos relaciones iguales.
Lo cual indica que ninguna de estas pruebas puede ser dueña de la verdad absoluta.
La realidad marca, tal vez tristemente o tal vez por suerte, que cada uno tiene que encontrar su propia “prueba”, su propio método para conocer a la otra persona, para entender qué tipo de persona nos conviene y con cuál queremos entablar una relación sólida y estable. Y esto lleva tiempo.
No hay forma de que una página en una revista, por alto que sea el puntaje que se consiga, nos dé la respuesta definitiva a esta problemática.
Sin embargo, se puede saber mucho mas rápidamente y con gran facilidad si una persona no es la ideal para nosotros: nuestros instintos en este área no suelen fallar.
Conociéndonos
Una cita se parece a una entrevista de trabajo. Mientras que algunas personas son geniales en la primer cita, otras pueden no hacerlo tan bien. Pero esto no las descarta automáticamente.
En general, si uno siente que la otra persona no es una pérdida total de tiempo, si en algún rincón uno piensa que vale la pena el riesgo de perder una noche, lo mejor es intentar con una segunda o tercer cita.
Una persona que no nos haya resultado impactante en un primer encuentro puede resultar realmente espectacular luego. Cualquiera puede ser la persona ideal.
No hay una regla que indique que, al encontrarse por primera vez con la persona ideal, sonarán violines y se verán fuegos artificiales. Eso solo pasa en las películas. Pero es muy probable que sintamos algo desde el primer momento, como una corriente eléctrica atravesándonos.
El amor a primera vista existe, pero sólo con trabajo posterior. Algunas personas se encuentran y saben inmediatamente que estarán juntas para siempre. Y veinte años después siguen juntas, sin que su amor se haya perdido en lo mas mínimo con el paso de las décadas.
Todo esto es verdad, pero también es verdad que, para la mayor parte de las personas esto no pasa.
En general, la mayor parte de nosotros necesitamos probar muchas veces, conocer a muchas personas equivocadas y cometer nosotros mismos muchos errores antes de conocer esa persona con la que permaneceremos juntos, sin nunca separarnos.
Encontrar a la persona ideal es un trabajo a tiempo completo, pero es un trabajo que, cuando los resultados aparecen finalmente, bien vale la pena.
Cómo romper el hielo e iniciar una conversación
¡Atención!: Usa estas sugerencias como modelo, y no como una fórmula a repetir como loro. Haz de cuenta que son el molde de una torta: dan la forma, pero los ingredientes para darle sabor debes agregarlos tú…
Sin necesidad de usar una frase, puedes iniciar simplemente una conversación hablando de la misma forma en que lo harías con cualquiera. Un tema fácil con el cual empezar es sobre el porqué están los dos en ese mismo lugar.
Observa el entorno para encontrar temas de conversación:
- Si estas en una fiesta, habla sobre cómo conoces a las personas que te invitaron. ¿Te invitó a ti la misma persona?
- Si estas en un club, podrías conversar sobre por qué a la gente le gusta ir allí. ¿Qué es lo que hace a ese lugar tan bueno?
- Si estas en una librería, habla sobre tus libros favoritos. ¿Cuáles son los últimos libros que más te han gustando?
- Si estas coqueteando en la góndola de un supermercado, no seas tímido en hacer uso de una sutil insinuación. ¿Quizás él o ella piensa que los tomates están maduros?
Dondequiera que estés, habla sobre las personas, los lugares, o las cosas a tu alrededor. Es una manera un poco más específica de preguntar: “¿Qué es lo que está haciendo una persona como tú en un lugar como éste?
Una vez que hayas roto el hielo, trata de hacer la conversación un poco más sugestiva.
Trata de develar algunas cosas sobre ti e indagar (¡con tacto!) algunas cosas básicas sobre tu nueva y potencial pareja. Escucha atentamente y haz preguntas de forma continua (pero sin cansar) para mantener el ritmo de la conversación.
Si los dos hacen una –potencial- buena pareja, la conversación probablemente fluirá naturalmente.
Relaciones por Internet
Días atrás, nos llego a la redacción la consulta de Alicia G., de Madrid, que en el último tiempo empezó a navegar por Internet y a chatear con otros usuarios. Alicia representa el caso de muchas mujeres que a su edad, casi 50 años, les cuesta mucho conseguir parejas de esa misma franja etaria, por lo que estaba interesada en conocer a alguien por Internet.
“Sin embargo, me parece que tengo hábitos pasados de moda. ¿Existe una manera aceptable de agradar a una persona?”, nos preguntaba, al tiempo que señalaba que “a veces pienso que alguien me está aguardando del otro lado, pero otras veces pienso que solo encontraré monstruos”. Además, Alicia tenía temor de efectuar alguna cita online con alguien que, a la postre, descubriera que era un conocido suyo.
Efectivamente, hay que ser valiente para entrar en este nuevo mundo virtual, pero… ¿Por qué no intentarlo? No se tiene nada que perder, excepto un cierto temor poco fundado que pudimos observar en su pregunta, y que no tiene nada que ver con Internet.
Hemos tenido varios lectores de mediana y tercera edad, que han experimentado un razonable éxito; hasta ahora, no hemos oído ninguna historia de horror. Uno de los casos terminó en matrimonio, mientras que los otros produjeron parejas que aún hoy continúan estables. En el peor de los casos, alguna persona no pudo encontrar a su Sr. o Sra Perfecta, pero sin dudas tuvieron un buen compañero por varios meses.
Pero echemos un vistazo a lo qué está frenando a estas personas, ya que Alicia hacía referencia a algunas preocupaciones comunes en muchas personas. Con respecto a la duda de si era o no una persona “aceptable” -haciendo referencia al hecho de que se siente pasada de moda- debería saber que si esto la está inmovilizando totalmente, quizás le esté causando demasiados problemas.
El temor puede ser una barrera. Y la mejor forma de saltar una barrera es enfrenándose a ella. Es necesario empezar a enfrentar la situación, pero comenzando de una forma conservadora, con pequeños pasos. Una mujer no necesita revelar mucho de sí misma, y no tiene que contestar a ninguna pregunta que no desee responder.
Las comunicaciones online son algo bastante interesante. Se tiene poco que perder, y un potencial afecto esperándole. ¿Todavía tiene miedo de estar chateando con algún conocido? Sepa que estos riesgos no son propios de Internet, ya que también puede tener una cita a ciegas, por medio de una agencia matrimonial, con otra persona que finalmente usted conocía, y, en el peor de los casos, su potencial pareja corre el mismo riesgo.
Pero además, Internet ofrece otras ventajas. Gracias a las comunicaciones por Internet, uno puede explorar a la persona antes de ponerse en contacto real, con lo que tendrá más libertad para decidir sin culpas si desea intentar algo con esa persona o bien descartarla.
A diferencia de una cita verdadera, una tiene más control con una que persona que conoce a través de Internet. Puede comunicarse por e-mail durante semanas, meses, o incluso años antes de decidir si le satisface o no. Puede también pedir una foto, para ver si lo encuentra atractivo. En pocas palabras, se tiene la posibilidad de conocer a la persona antes de la cita.
Por otra parte, muchas personas piensan que la escritura es una de las formas más románticas de comunicarse. Las cartas y mensajes que se envían durante un cumpleaños, un aniversario, o el día de San Valentín, pueden hacer que nuestra pasión se vaya incrementando gradualmente.
Finalmente, si sigue estando nerviosa, establezca potenciales fechas de citas para corroborar al candidato. Esto le dará una seguridad adicional y aumentará su confianza. ¡Pueden ser muchos los pretendientes que la estén esperando del otro lado de su computadora!
Aquí le presentamos algunos consejos al conocer a alguien por Internet
1. Tenga en cuenta que las comunicaciones personales online son una manera relativamente segura y útil de conocer a potenciales parejas. Sin embargo, nunca debe efectuar la primera cita en un lugar cerrado, sino en un bar o en un parque, de modo de ir conociendo bien a su pareja.
2. No se atemorice de intentar algo nuevo. Acepte los riesgos, pero de una manera conservadora, para evitarse la mayor cantidad posible de eventuales problemas.
3. No aparecerá “extraña” o “desesperada por conseguir novio” frente a los demás, ya que ellos también se están arriesgando a conocer a alguien por Internet, y ésa es justamente la única gente que podrá conocerla.
Por último, veamos este e-mail que nos envió Josefina F., desde Cosa Rica:
“Soy un ejemplo vivo de que se puede conocer a gente muy decente y respetable por Internet. Yo era muy aprensivo ante las nuevas tecnologías, y tenía muchos prejuicios respecto de la gente que las usaba. Pero después de entender cómo funcionaban, y cómo manejar ciertas situaciones -como alejarme de los indeseables (es cierto, hay varios de ésos)- finalmente encontré a un hombre con el que estoy a punto de casarme”.








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