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En busca del amor
¿Están en busca de amor?
Ahora que estoy pasando estos bellos momentos en compañía de una hermosa mujer, algunos me han preguntado cómo le hice para encontrar el amor.
Al reflexionar en ello, me di cuenta que hay muchas personas que están en busca de afecto ya que a nadie le gusta la soledad solo que, si no tienen bien claro lo que significa el amor, pueden terminar en una situación cargada de angustias y de tristeza.
¿Saben por qué?
Porque las ideas confusas conducen a destinos equivocados.
¿Qué es lo que está pasando?
Sencillo: las ideas erradas que tenemos en la mente sobre el amor nos están guiando por senderos extraviados.
Ahora, si desean saber lo que es el amor verdadero, deberán comenzar por definirlo; lean con cuidado: “El amor es una decisión que busca principalmente el bien de la persona amada”.
Esa decisión se mantiene con la voluntad y no depende de los sentimientos. Los sentimientos no son malos, son parte de las expresiones del cuerpo físico pero no sirven para edificar una relación de amor pura y verdadera.
¿Saben por qué?
Porque los sentimientos son temporarios, ninguno dura para siempre.
Los sentimientos van en el viaje, claro que sí, sólo que su lugar, al igual que cualquier niño inquieto, es en el asiento de atrás. Claro, el libretista, el novelista y el mercader del sexo te van a decir que llegar a la cama es llegar a la expresión máxima del amor.
Sin embargo el amor en cambio nace del alma y se fija más en las virtudes espirituales de la persona (bondad, altruismo, simpatía, humildad etc, etc.).
Cuando hay amor, el deseo se mantiene vivo. Si no hay amor, el deseo muere debido a que el atractivo sexual cesa la locura de los primeros días debido a que el cuerpo balancea el desequilibrio hormonal que provocó el enamoramiento.
Eso del enamoramiento es bien importante. Los enamorados lo expresan así: “Desde que estoy con esa persona, veo todo lindo, si me toca me elevo, pienso en él (ella) día y noche… estoy tan ilusionada(o)…” y dicen bien, están ilusionados pero, ¿qué es una ilusión? Una ilusión es una percepción falsa de la realidad. En otras palabras, el enamoramiento nos pone en un estado como de locura y cuando abrimos los ojos ya es tarde.
Es claro, el sexo no puede mantener a una pareja unida, solo el amor logra ese proyecto y sólo si es verdadero.
¿Quieren amar?
¿Sí?
Bien, pues rompan los límites de su propio egoísmo, dense al que los necesite, ayuden al caído, consuelen al afligido. El amar se basa más en el dar que en el recibir, seamos generosos y ejercitemos el oficio de amar.
Hoy he querido amarlos un poco con estas líneas y les doy las gracias si leyeron hasta aquí, ya que fue su manera de corresponder a mi acto de amor.
Amor en Internet: Te amo, ¿cómo era tu nombre?
Intimidad en Internet
En Internet las personas suelen llegar a la intimidad con mayor velocidad que si se encontraran cara a cara. Con las computadoras de por medio nos sentimos más seguros y podemos decir cosas que tal vez ni nuestros mejores amigos conocen. Llegamos a decir ´te amo´ sin apenas conocer a la otra persona. Para que esto no suceda debemos tener gran fuerza de voluntad y estar atentos a no caer en nuestras propias trampas.
Paso por paso
1. Haga de las sesiones de chat y de su intercambio de correo electrónico algo entretenido, sin pasar a temas serios o confesiones, al menos durante un mes.
2. Utilice las salas de chat donde otras personas participan para aliviar la presión para caer en conversaciones íntimas.
3. Esté atento al momento en que comienza a sentir cierto tipo de atracción por su amigo o amiga de Internet.
4. Mantenga una velocidad prudencial, deje que la relación crezca sola.
5. Sólo luego de que haya pasado un mes, comience a contarle cosas personales.
6. Espere hasta estar seguro. No hable de amor hasta que realmente lo sienta en todo su cuerpo. Debe ser paciente.
7. Tengan en mente (su pareja y usted) los peligros que pueden traer una intimidad prematura, que las personas sólo se conocen realmente luego de que se encuentran y pueden mirarse a los ojos.
8. Si la relación comienza a tomar síntomas de adicción, tómense un descanso. Los dos lo necesitan.
9. Hable de su nuevo romance con sus amigos.
10. Hágale saber de sus problemas y dudas, de sus proyectos y las dificultades para llevarlos a cabo. Haga que su pareja conozca todo sobre usted y de la vida que lo rodea. Esto creará la base de su relación.
11. Programen un encuentro en un lugar público. Averigüen si, al igual que sus intereses comunes y la forma de comunicarse, también la ´química´ funciona.
Consejos
- Si piensa que algo de lo que le va a escribir a su posible pareja es algo que no le diría cara a cara, tampoco lo escriba.
- Utilice su sentido del humor para darle vida a esos momentos incómodos que tantas veces suceden en encuentros de Internet.
- Se debe recordar que todos, y los hombres especialmente, son más abiertos a contar cosas en Internet. Tal vez, en un encuentro en persona, no pueda comportarse de la misma manera y le tome algo más de tiempo.
Advertencias
- La intimidad prematura es uno de los efectos más frecuentes de las relaciones por Internet. Esto hace que las personas hagan cosas que no harían en el resto de sus vidas. Comunicarse a través de una computadora provoca que nos sintamos más seguros y permite soltarnos mucho más. Muchas veces, las consecuencias de esto son viajes de miles de kilómetros para pasar una semana con alguien que ni siquiera conocemos. Ha habidos casos de matrimonios rotos a causa de que alguno de los dos se ´enamoró´ de su pareja de Internet. Esté atento, no caiga en la tentación.
- Debe tomarlo con calma, como lo haría en la vida real. Si a usted no se le ocurriría decir nada acerca del amor durante una primera cita, tampoco lo haga en Internet, y de esa manera todo será para mejor.
- El mundo de Internet no puede ser un reemplazo del mundo real. Si se siente muy atraído por una persona que sólo conoce por Internet, mantenga la calma y, a la hora de hablar de amor, actúe como si no la conociera para nada. Porque es así, hasta no encontrarse en persona con alguien no podrá sabe lo que realmente siente.
- Asegúrese de conocer a la persona. Hablen por teléfono hasta crear un ambiente cómodo para los dos, entonces podrán programar un encuentro. Intente no dejarse llevar por la imagen que dejan ver en Internet, la mayoría de las veces no es una imagen del todo real.
- Al encontrarse personalmente con su amigo de Internet, tenga cuidado si siente que esa persona se le pega. Es decir, si esta persona comienza a llamarla todos los días, insiste en verla aunque usted le dijo que le era imposible, se vuelve obsesiva, es el momento de dar fin a la relación. De otra forma puede volverse algo dañino o incluso peligroso.
- Debe recordar que aún no se conocen en persona. Tenga siempre en cuenta esto y piense en cuáles son las posibilidades de un encuentro. Internet hace que las personas que apenas se conocen a través de salas de chat, ya se digan ´te amo´. Pero deténgase a pensarlo, aunque realmente sea amor, ¿qué posibilidades tienen de, o cuánto desean, estar juntos?
Maneras efectivas de buscar pareja en Internet
Piense en el mañana
Lo primero a entender es que el contacto con gente mediante una computadora es una “semilla” que se siembra con vista a futuro. El “fruto” de ese contacto inicial será un encuentro personal, cara a cara. Por eso es conveniente ser honesto con los demás y con uno mismo, para que las primeras palabras de su cita en el mundo real no sean “Lo siento mucho”.
Crear un “personaje” o pensar que las mentiras y exageraciones pasarán desapercibidas es el error más común. Se suele pensar que el ciberespacio es terreno fértil para creación de alter egos o la autoatribución de virtudes que poco tienen que ver con la realidad.
Crear un perfil
Un buen comienzo es escribir un perfil personal que refleje aspectos reales de la propia vida: intereses, gustos, conductas habituales. De esta manera, aquellos que lo lean no se llevarán una falsa impresión de su persona.
Sea cuidadoso al redactar un perfil o un “aviso” que se publicará en la red. Sea conciso, honesto y vaya siempre al grano. Una buena idea es mostrárselo a un amigo o familiar y buscar su aprobación para esas pocas líneas que tendrán un valor muy importante en el ciberespacio.
El nick
La elección de un “apodo” o “nickname” no es menos importante. Aquí también se deben evitar las exageraciones. Alguien que se apode a sí mismo “SuperGalán”, por ejemplo, no será muy buscado por mujeres que pretendan establecer relaciones duraderas.
Muchas veces el nombre que elegimos para nuestro “ser digital” es un espacio interesante para comenzar a delinear nuestra personalidad y hacer conocer nuestros gustos.
Manos a la obra
Cuando se encuentra una sala de chat o un foro integrado por gente acorde a nuestras expectativas, no está de más observar cómo se manejan antes de participar activamente.
Es cada vez más común, para evitar excesos, que los foros y las salas de chat tengan un “reglamento” al que deben atenerse los participantes. Tampoco está de más repasarlo antes de decidirse a formar parte de una comunidad online.
Al relacionarse con gente en la red, tener en cuenta que ellos también pueden estar usando la información personal y su alias para ocultarse más que para intentar comunicarse.
Si se sospecha algo así, se debe ejercitar una paciencia infinita en las conversaciones, usando las preguntas para desenmascarar a la otra persona y estando atentos a cualquier exageración o errores involuntarios que la hagan salir de su alter ego.
Por nuestra parte, nada mejor que ser uno mismo para tener más posibilidades de relacionarse. Siempre debemos tener en claro quiénes somos y qué nos proponemos, de esa manera será más fácil sobresalir, que se fijen en nosotros en esa maraña de personas que puede llegar a ser Internet.
Por eso es lo más sensato usar lenguaje coloquial en nuestras conversaciones online, y no aventurarnos con ningún comentario que no nos atreveríamos a decirle cara a cara a otra persona.
Si se está buscando una persona con fines serios, la confianza que inspiremos será fundamental.
Quizás la persona con la que estemos chateando también sea una recién llegada al mundo de Internet, y por eso se debe estimular una charla relajada y cordial, para que la otra persona no se sienta intimidada. Una vez logrado esto, el resto cuesta bastante menos de lo que se piensa.
Reforzando el deseo
Tal vez, una buena forma de comenzar a revivir la pasión, no será incitando a la pareja afectada a tener relaciones sexuales, sino por el contrario cuidándola y mimándola, no haciendo nada que ella no quiera, para que lentamente esta persona comience a sentir de nuevo el efecto y la pasión, e incluso trate de esforzarse en tener sexo como una retribución a su pareja.
Considérelo de esta manera: si él o ella estaba muy entusiasmada/o con el sexo antes de su afección, probablemente también lo estén echando de menos ahora, pero el dolor puede más. Por eso, es importante demostrar que se respetan los deseos de la pareja, y que se respetarán también sus tiempos sin forzarla a nada.
Mientras tanto, quizás se podría ir haciendo una pequeña “investigación” sobre como podría re-encenderse en el futuro la pasión sexual, tal vez mediante un masaje genital, las técnicas del punto G, u otros métodos para despertar el deseo sin necesidad de mantener una relación completa, para que cuando la pareja se recupere, se le puedan ofrecer los más maravillosos orgasmos, que retrotraigan a ambos a los mejores años.
Una vida en común es un largo y poderoso tiempo para estar muy implicado sexualmente con alguien, por lo que sólo es necesario ser paciente, pues la pasión sí o sí llegará.
Recuerde, sea paciente. Muestre un poco de compasión y dedíquese a cuidar lo mejor que pueda de su amado/a, siendo el mejor amante. Déle todo el valor que el o ella necesitan en este duro momento, y ellos le darán la bienvenida cuando vuelvan los buenos tiempos.
Mujer mayor que el hombre, un tabú que se rompe
Dicen los textos sagrados orientales que la mejor relación es aquella entre una mujer mayor con un hombre joven y una mujer joven con un hombre mayor. Hasta hace poco tiempo, en nuestra cultura era un tabú para una mujer mayor de 40 años establecer un vínculo con un hombre más joven que ella. Las cosas parecen haber cambiado. ¿Qué buscan mutuamente en el otro?
Mujer mayor, hombre menor…
Mujer sola, independiente, activa. Está en sus cuarenta. Disfruta su cuerpo y cada vez que se mira al espejo le gusta lo que ve. Sabe que su feminidad está en su máximo apogeo.
Sobre todo para un hombre más joven. Los prejuicios sociales forman parte del entorno inmediato. Sin embargo, cada vez más mujeres se atreven a darse el permiso de compartir su experiencia vital con un hombre más joven que ella.
¿Un hombre joven ve un reflejo de su madre en estas relaciones?
Creo que no necesariamente. Puede que en algunos casos aislados esto se manifieste, pero por lo general este hombre está buscando una mujer con experiencia, sin complicaciones y con los pies sobre la tierra, que comparta con él su mundo y disfrute los momentos que pasan juntos.
¿Por qué se producen estas relaciones de tanta diferencia de edad entre una mujer madura y un hombre joven?
Las mujeres a partir de los 35 años empiezan a estar en la plenitud de la sexualidad. Una mujer en esta edad se conoce más a sí misma, ya sabe qué cosas le gustan y qué no, tiene una mayor sensibilidad integral de su cuerpo, de sus emociones y tiene más claro qué es lo que desea en la vida.
Por otro lado, los muchachos alrededor de sus veinte y treinta años están en su apogeo sexual. La sexualidad en los hombres y las mujeres es diferente.
En términos fisiológicos, los veinteañeros tienen erecciones más firmes, ya superaron los primeros años de eyaculaciones precoces y empiezan a tener un poco más de control de su genitalidad.
En el aspecto emocional, las mujeres mayores no necesitan de un caballero que las haga felices; ellas se las arreglan.
A los chicos, por su parte, en general les resulta atractivo esta serenidad que estas mujeres experimentan a esta edad.
En muchos casos, las mujeres maduras comparten su plenitud con alguien, pero no necesariamente esperan a otra persona para su realización personal.
Cómo conquistar a una mujer mayor
¿Qué buscan las mujeres mayores en un hombre joven?
En la mayoría de los casos buscan una relación más ligera y fresca. Los hombres adultos vienen con un montón de experiencias, con mochilas al hombro que les pesan, tienen más fobias, muchos no quieren compromisos ni saber nada de relaciones sólidas y serias.
En cambio, los hombres jóvenes no tienen esta carga emocional y hay una mayor libertad para relacionarse. Ellos les dan a ellas plenitud y potencia sexual y ellas les dan a ellos potencia sexual sin ataduras, sin dependencias.
En estas relaciones no siempre hay deberes ni necesidad de promesas. Aunque por supuesto la relación puede tomar un camino de mayor compromiso.
Cuando están juntos disfrutan y cuando no están juntos ella tiene su vida; pues por lo general una mujer a los 40 años tiene construida una seguridad en sí misma que puede compartir.
¿Estas relaciones son perdurables?
Esto dependerá mucho de las expectativas y necesidades de cada uno. Por ejemplo, hay mujeres que a los cuarenta y tantos años no quieren formar una familia porque ya la tienen.
Si el muchacho deseara tener hijos; lo más seguro es que esta pareja no pueda sostenerse. Pero hay mujeres maduras que todavía no han tenido hijos y se encuentran con un hombre joven y ambos tienen la oportunidad de establecer una familia.
La durabilidad en estas parejas va a depender únicamente de si los proyectos de vida son compatibles. Pero también puede ser que ambos simplemente deseen estar juntos, disfrutar el momento presente. Si las cosas se sostienen, bienvenidas. Si no, cada uno sigue su camino.
¿Cuáles son los impedimentos que estas parejas tienen que atravesar socialmente?
Hay una enorme presión social. En general quienes se atreven a mantener este tipo de relaciones son mujeres fuertes.
Cuando la diferencia de edad es dramática, es difícil que se mantenga quizá por las expectativas de vida, pero hay una gran cantidad de estas relaciones en donde ambos están buscando lo mismo y la sociedad y el qué dirán realmente pasan a un segundo plano.
¿Es este mi Príncipe Azul?
El comienzo de una nueva relación es uno de los momentos en que más nos vemos afectados por todas las experiencias previas que tenemos. Los miedos y las inseguridades amenazan con destruir a cada paso la que puede ser la fuente de nuestra felicidad.
No solo debemos estar preparados nosotros, si no que también el momento tiene que ser el ideal y nada debe recordarnos los anteriores fracasos (que a todos nos ocurrieron) que podamos haber tenido. La calma debe reinar en nosotros. Solo en esa situación podemos decir que estamos listos para enfrentar una nueva relación.
Estado de paz
Supongamos que estamos en esta situación en la que sabemos qué queremos, en la que la nueva relación no es sólo un capricho, sino una necesidad. Y que además podemos dedicarle a la relación todo el trabajo que necesita, que estamos en situación de asumir el nivel de compromiso necesario para el éxito de la misma.
Bien, si es así, la pregunta que se nos presenta es cómo saber qué persona es la ideal para nosotros, con quién seremos capaces de crear este nivel de cercanía que conduce al éxito como pareja.
Cómo saber, en definitiva, cuál es la persona ideal.
Compromiso
Al conocer a una persona nueva, que nos agrade y a la que parezcamos agradarle lo suficiente como para plantearnos la posibilidad una relación, lo que debemos preguntarnos es si esta persona parece estar lista o desear el tipo de compromiso que buscamos. Preguntarnos si es la persona ideal, pero también si puede no ser la persona ideal.
Los datos indican que la tasa de divorcios es muy alta, con lo cual podemos pensar que muchas personas se dan cuenta tarde de que la otra mitad de su pareja no era la persona ideal.
Para tratar de evitar esto, debemos tener cuidado en nuestras decisiones, sin apurarnos y considerando todas las preguntas que nos hagamos y las respuestas que nos demos.
Honestidad
Al preguntarnos y contestarnos, y teniendo en cuenta que, después de todo, lo que esta en juego es nuestra felicidad, debemos ser totalmente honestos, tanto con nosotros mismos como con nuestra potencial pareja.
Es importante saber lo que queremos, lo que esperamos de la relación y de la vida en general, saber si nuestras metas y deseos son compatibles.
Debemos, también, ser capaces de discutir todo con la otra parte: sueños, anhelos, esperanzas en la vida, deseo de tener hijos o no, miedos, ideas políticas, arte, religión, estilo de vida, hobbies, finanzas, todo lo que respecta a nuestras vidas, para ver si realmente hay química y confianza, sin lo cual una relación es totalmente imposible.
Muchas relaciones mueren porque estas bases no están establecidas firmemente. La honestidad y la verdad son lo más importante. Las mentiras y los pequeños engaños matan irremediablemente a la pareja.
¿Cómo decidir si es ideal o no?
No hay una formula, esa es la verdad, que nos haga esta decisión más sencilla o personal.
Es cierto que existen tests, libros y pruebas de compatibilidad en revistas que tratan de tocar este tema y ser de ayuda. No es que usar este tipo de ayudas este mal o tenga algún efecto contraproducente. Pero no hay que tomarlas muy en serio, o morir por ellas.
Hay gente que sale una vez con una persona y ya la está obligando a tomar una de estas pruebas. Esto no sirve, ya que, como personas, nuestros estilos son únicos. No hay dos personas iguales, por lo tanto no hay dos relaciones iguales.
Lo cual indica que ninguna de estas pruebas puede ser dueña de la verdad absoluta.
La realidad marca, tal vez tristemente o tal vez por suerte, que cada uno tiene que encontrar su propia “prueba”, su propio método para conocer a la otra persona, para entender qué tipo de persona nos conviene y con cuál queremos entablar una relación sólida y estable. Y esto lleva tiempo.
No hay forma de que una página en una revista, por alto que sea el puntaje que se consiga, nos dé la respuesta definitiva a esta problemática.
Sin embargo, se puede saber mucho mas rápidamente y con gran facilidad si una persona no es la ideal para nosotros: nuestros instintos en este área no suelen fallar.
Conociéndonos
Una cita se parece a una entrevista de trabajo. Mientras que algunas personas son geniales en la primer cita, otras pueden no hacerlo tan bien. Pero esto no las descarta automáticamente.
En general, si uno siente que la otra persona no es una pérdida total de tiempo, si en algún rincón uno piensa que vale la pena el riesgo de perder una noche, lo mejor es intentar con una segunda o tercer cita.
Una persona que no nos haya resultado impactante en un primer encuentro puede resultar realmente espectacular luego. Cualquiera puede ser la persona ideal.
No hay una regla que indique que, al encontrarse por primera vez con la persona ideal, sonarán violines y se verán fuegos artificiales. Eso solo pasa en las películas. Pero es muy probable que sintamos algo desde el primer momento, como una corriente eléctrica atravesándonos.
El amor a primera vista existe, pero sólo con trabajo posterior. Algunas personas se encuentran y saben inmediatamente que estarán juntas para siempre. Y veinte años después siguen juntas, sin que su amor se haya perdido en lo mas mínimo con el paso de las décadas.
Todo esto es verdad, pero también es verdad que, para la mayor parte de las personas esto no pasa.
En general, la mayor parte de nosotros necesitamos probar muchas veces, conocer a muchas personas equivocadas y cometer nosotros mismos muchos errores antes de conocer esa persona con la que permaneceremos juntos, sin nunca separarnos.
Encontrar a la persona ideal es un trabajo a tiempo completo, pero es un trabajo que, cuando los resultados aparecen finalmente, bien vale la pena.
Todo lo que debe saber antes, durante, y después, de entablar una relación online
El chat, al igual que la vida real, está lleno de potencialidades y riesgos. Allí podemos encontrar al esperado amor de nuestras vidas, pero también la decepción de otro hombre que se suma a la lista, o incluso una muy mala experiencia, riesgosa para nuestra salud física y psicológica.
Por eso, hemos preparado este completo informe, que le aclara como debería comportarse antes, durante, y después de entrar a una sala de chat.
1. Sepa dónde y qué escribe
No se sorprenda de conseguir lo que usted se buscó. Si se retrata a sí misma como un gatito sexual, dentro de una sala de chat de solteros, no se sorprenda cuando los hombres que se le acerquen online, no deseen mucho más que su cuerpo.
Después de todo… ¿Es lo que usted insinuó, no? La personalidad que mostremos a los demás, y el canal de chat que elijamos, serán claves para determinar los potenciales pretendientes.
Trate de de comenzar relacionándose por medio de sus hobbies y sus preferencias, para asegurarse de encontrar gente que tendrá algún punto en común con usted, que podría resultar el comienzo del romance.
Si usted conoce mucho de música clásica, diríjase a una sala de chat donde haya entendidos en la materia, y sin dudas tendrá más chances de conseguir a algún compañero más afín a su persona.
En definitiva, tenga presente qué el lugar donde escriba, y lo que escriba, será determinantes en el éxito o fracaso de su relación virtual y/o real.
2. Sea Honesto
Si bien puede ser muy divertido fingir que tiene un cuerpo de modelo y sólo 29 años, tarde o temprano la verdad saldrá a la luz.
Y es mucho más fácil ser honesto desde el principio de una relación virtual, antes que explicar por qué razón usted puso que pesaba cincuenta y cinco kilos y se mofó de su compañero durante las largas horas que ambos pasaron juntos chateando.
3. Sea discreto
No profundice excesivamente sobre su vida, en cualquiera de sus aspectos, desde el primer momento. Todo lo que está sabiendo sobre su pretendido online, es solo una faceta del mismo, y no se puede saber como es realmente esta persona, sino hasta después de conocerlo en la vida real.
Y mientras que el mismo puede parecer ser su media naranja, siempre habrá una chance de que las cosas puedan ser algo diferentes… y muy decepcionantes.
Por lo tanto, dé tiempo para que el lazo prospere online, tal vez unos cuantos meses, y sólo empiece a revelar detalles de su vida íntima cuando entre en confianza, y sepa que esa es la persona adecuada para prestarle el oído (¡o la vista!).
4. Primero, el teléfono
Insista en hablar por teléfono antes de concertar una cita. Los chats y mail románticos están muy bien, pero la verdad es que casi cualquier persona puede escribir esas palabras.
Usted tiene que recibir un número de teléfono, para empezar a conocerlo más cercanamente, antes de decidir si desea continuar el vínculo, más allá de la palabra escrita.
Muchas mujeres, en diferentes épocas de la humanidad, también se han enamorado por medio de la escritura, para finalmente descubrir que esos grandes escritores no eran realmente lo que sus palabras decían.
Esto, para no decir nada de la posibilidad de que el tortolito esté casado, lo cual usted podría descartar automáticamente si él le da el número de su casa. Una llamada telefónica, también podría ser necesaria para romper el hielo futuro, y familiarizarse realmente con la persona, antes de que gaste tiempo y dinero concurriendo a una cita.
Trate de que en las conversaciones telefónicas, ambas partes participen activamente. Muchas verdades podrían aflorar en ella: un supuesto “ganador” que tartamudea al hablar con una mujer, un supuesto divorciado con un teléfono respondido por una mujer, un supuesto ricachón que sin embargo tiene un teléfono con la característica de un barrio “bajo” de la ciudad, etc.
5. La cita, siempre en un lugar público
El encuentro no debe ser nunca en un lugar privado. Si bien puede ser muy romántica una invitación a la casa de su country o a su barco, debe saber que todo esto conlleva muchos riesgos.
Su primera reunión, debe ser sí o sí en un lugar público, y elegido por usted (por lo tanto, bien conocido), de modo que si siente algún tipo de presión, de cualquier índole, tenga una vía de escape. Tenga bastante efectivo disponible, de modo que pueda partir por su propia cuenta, sin necesidad de que nadie la acerque a su casa.
Déle la dirección del bar o restaurante y el número de su celular a una persona de confianza, junto con una clave del tipo “mañana Daniela sale antes de la escuela”, para que, cuando esa persona la llame en algún momento según lo previamente convenido, pueda decirle que algo anda mal, sin que el hombre se entere.
6. No se decepcione
Si encuentra que la persona de sus sueños resulta ser sólo un buen amigo o apenas alguien a quién desee escribirle de vez en cuando, igualmente habrá creado una relación.
Muchas veces las historia no tiene un final directo con un príncipe azul, pero eso no quiere decir que tengamos que tirar horas de chat por la borda, y no podamos aprovechar a ese buen hombre, aunque más no sea para una salida al cine.
En todo caso, el amor podría surgir con el tiempo…
La ausencia aviva el amor
Un viaje de trabajo puede ayudar a nutrir y potenciar las relaciones de pareja. Sorprendentemente la distancia hace que se recuerden las razones por las que quieres a la otra persona, algo que en la rutina diaria es más difícil que suceda.
El estudio realizado por Crowne Plaza Hotels & Resorts a más de 700 viajeros de negocios afirma que el 76% le dice a su pareja que la quiere más frecuentemente cuando está fuera.
Estar fuera de casa por trabajo obliga moralmente a compensar a nuestra pareja por la ausencia. De ahí que las llamadas y los mensajes son más frecuentes cuando se sale de la rutina.
La distancia representa un factor importante, ya que el 60% asegura que cuanto más lejos se encuentra de sus seres queridos, más probable es que les llame.
Además, el 40% admitió haber enviado ‘te quiero’ en un mensaje de texto durante reuniones de negocios. La quinta parte de las mujeres encuestadas aseguró, además, haber escrito ‘algo picante’ durante dichas reuniones y se sienten más culpables que los hombres por tener que viajar.
Estas noticias suponen un contraste respecto a sus hábitos domésticos normales. En una típica tarde en casa, un tercio de las personas prefiere relajarse enfrente del televisor a hablar con su pareja, y más de un cuarto admitió que la cena puede ser el único momento que pasan juntos en la misma habitación en toda la tarde.
Sexo en la primera cita
Sólo un 15,5% de mujeres y un 33% de hombres españoles dan un sí rotundo a tener relaciones en el primer encuentro
Coqueteo, abrazos, caricias y algún beso. Pero nada de sexo.
El 42% de españoles es reticente a mantener relaciones íntimas en la primera cita, según se desprende de una encuesta de Parship, agencia europea para la búsqueda de pareja.
El informe, en base a casi 4.000 usuarios solteros, revela pocas diferencias entre hombres y mujeres en este terreno: el 44% de ellas rechaza el sexo en el primer encuentro; en el caso de los chicos es el 40%.
Esto puede responder a que “quienes niegan el contacto sexual en esa cita inicial tienen una visión clásica de las relaciones: buscan una historia sólida y entienden que eso no lo van a conseguir así”, señala Cristina Cuenca, coordinadora del área de investigación del Colegio de Politólogos y Sociólogos.
En el otro extremo, en el que están los que dan un sí rotundo al sexo en el primer encuentro, ya hay más distancias por género: un 33% de españoles que contrasta con el tímido 15,5% de mujeres. Una posible explicación a ello la da Iván Rotella, portavoz de la Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología:
“La cultura y la educación siguen teniendo mucho peso; aunque cada vez se rompen más las diferencias entre hombres y mujeres en este ámbito”. Aún así, estos estereotipos “perduran en los institutos”, añade Rotella.
A más
Aunque sólo sea una minoría la que admite estar dispuesta a las relaciones íntimas al principio, los expertos auguran que este porcentaje irá a más. Como ya está ocurriendo desde hace unas generaciones. “Ya se ha desvinculado el sexo del amor”, sentencia Cuenca.
De hecho, “muchas personas ven en el sexo una muy buena forma de conocer gente. En una relación puramente sexual ya no se acarrea con una carga afectiva”, añade la experta. Esto tiene mucho que ver con que “los lazos, las parejas, son cada vez más frágiles; sustituir el amor por el sexo no lleva a los mismos sitios”, concluye.
Cuenca califica esta revolución del sexo de “movimiento imparable y global”. En Europa, y según los datos de Parship, la situación es bastante similar a la de España. Los más favorables a acostarse el primer día son los hombres daneses. Y las que prefieren tomarse más tiempo, en porcentaje, las suecas. La nacionalidad parece tener poco que ver en esto; la edad ya es más relevante.
“Los jóvenes tienen cada vez patrones más abiertos; priman vivir experiencias antes que conocer a la otra persona”, asegura Rotella. Lo cierto es que el Informe de Juventud indica que año tras año disminuye la edad de la primera relación sexual.
Más allá del origen, edad o género, “al final no es tan importante que haya sexo sino que te apetezca”, sentencia.
El amor dura tan solo cuatro años
Según la catedrática Georgina Montemayor, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Los expertos dicen que debe distinguirse del apego y del atractivo sexual.
¿Cuándo se acaba la pasión en una pareja? ¿El amor tiene fecha de caducidad? Pues parece que sí. Estas y otras incógnitas por fin tienen respuesta. Eso es al menos lo que ha asegurado la catedrática Georgina Montemayor, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El amor, calificado como un “estado demencial temporal” según los expertos, debe distinguirse del apego y del atractivo sexual, ya que activa diversas sustancias químicas en el cerebro, lo que hace que no se pueda pensar en otra cosa que en el ser amado, según informa la Agencia Federal de Noticias .
En el cerebro, cuando una persona se enamora “se accionan las zonas que controlan emociones, como el tálamo, la amígdala, el hipotálamo, el hipocampo, el giro singulado y las partes del sistema límbico”, señaló la investigadora, quien reconoció que esta situación “suele durar un máximo de cuatro años o hasta que aparece otro ser que despierta esa pasión romántica”.
Montemayor ha declarado además que “solo se puede estar enamorado de una persona a la vez”. Al contrario que el deseo sexual. Por otro lado, ha advertido que el romanticismo es “tan fuerte” como el impulso de ingerir alimentos o tened ser.
Y, si existe el amor, también existe el desamor. Desenamorarse de una persona hace que el cerebro aumente los niveles de oxitocina, “incompatible” con la pasión.








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